Irán, con los rumores (cada vez menos infundados) de ser el próximo objetivo de Estados Unidos es últimamente el centro de atención de los diarios internacionales.
La revolución islámica ha transformado Irán en un país totalitario que carece por completo de las libertades más básicas. Tal retroceso se debe al hastío de la población hacia los gobiernos títeres y la falta de recursos para mantener una calidad de vida decente. Además la invasión y la guerra con Irak puso a sus dirigentes en una posición en la que el fanatismo no solo no era censurado, si no que se aplaudía.
Persépolis de Marjane Satrapi es una novela gráfica autobiográfica donde la autora cuenta su vida con una sinceridad terrible. Nacida en el seno de una familia progresista la autora cuenta sus esperanzas en la revolución, la guerra con Irak, la falta de libertad y su posterior huida y regreso de Europa. Han hecho una película que estrenaron hace poco aquí en España.
Se han dicho muchas mentiras sobre Irán, sobre todo en el campo de la libertad religiosa donde las religiones (no sólo el Islam) gozan de una libertad y un poder que probablemente tengan en pocos sitios en el mundo. De hecho cristianos, judíos y zoroastrianos (antigua religión iraní) cuentan cada una por decreto con un diputado en el parlamento pese a ser muy minoritarias.
Sin embargo, la libertad de culto y la “eclesiocracia” [PDF], lejos de traer paz y concordia lo único que han hecho es que se alineen contra el pagano occidente y todo lo que ellos ven como sus representaciones: feminismo, homosexualidad, modas… Sus líderes se han erigido como guardianes de la moral y para mantener el aislamiento cultural no han dudado en manipular a la población y castigar incluso por las cosas más superficiales e inocuas.
Aquí os dejo un ejemplo de los programas para niños que ponen en los países islámicos. Está en inglés pero es fácil de entender.
Sicko (Sick - Enfermo, Sicko - Chalado) es el último documental de Michael Moore.
Se mantiene en su linea crítica con respecto a las medidas liberales que han cuajado tanto en su país y nos muestra los rincones más oscuros de la sanidad estadounidense.
En esta ocasión no se centra en los más pobres, que no pueden permitirse ni el seguro más barato, si no en las víctimas de las aseguradoras que, pese a ser de clase media y pagar sus cuotas acaban muertos o arruinados por el ansia de beneficio de estas empresas y la pasividad del gobierno.
El ejemplo Estados Unidos debería servirnos para no repetir los mismos errores. Con la salud no se juega.
Esta es mi canción favorita del archi-conocido musical Jesucristo Superstar. Genial es la interpretación de Carl Anderson que, dicho sea de paso, es considerada la mejor voz de todas las versiones del musical (para Judas Iscariote) y que por desgracia nos arrebató la leucemia hace poco más de 3 años.
En él se mostrará a través del testimonio de 13 supervivientes los pormenores de la desesperada huida que protagonizaron los malagueños hacia Almería en plena guerra civil ante la inminente toma de su ciudad.
Durante el éxodo fueron bombardeados sin pausa por aire y mar por las tropas franquistas que celebraban dando brincos y cantando cada vez que atinaban a un burro o a un camión lleno de civiles.
Uno de los episodios más tristes y crueles de la guerra civil que sacudió nuestro país hace apenas 70 años. Esperemos que el documental esté a la altura y sirva como homenaje póstumo a todos los malagueños que nunca pudieron contar lo que les sucedió.
“A los tres cuartos de hora, un parte de nuestra aviación me comunicaba que grandes masas huían
a todo correr hacia Motril. Para acompañarles
en su huida y hacerles correr más a prisa, enviamos
a nuestra aviación que bombardeó incendiando algunos camiones.” Queipo de Llano, Charla radiofónica , 9 febrero 1937