Memoria Histórica

19 10 2007

“No quiero hacer un inventario de mártires, ni de laceraciones, ni de tiempo perdido. Me temo que dentro de cincuenta años los diccionarios enciclopédicos audiovisuales irán reduciendo el capítulo dedicado a usted: cuatro imágenes, cuatro gestos, cuatro situaciones y una voz en off obligada al resumen y a la objetividad histórica: “Francisco Franco Bahamonde, El Ferrol 1892-Madrid 1975. Militar y político español (político si, general, lo siento). Destacó en las campañas africanas de comienzos de siglo y comandó el bando nacionalista durante la guerra civil española (1936-1939) frente al bando republicano. Jefe de Estado hasta su muerte en 1975, gobernó con autoridad no exenta de dureza, pero bajo su mando se sentaron las bases del desarrollismo neocapitalista que hizo de España una mediana potencia industrial en el último cuarto del siglo XX“. Y eso será más o menos todo. Los historiadores insistirán algo más pero le objetivarán y nos objetivarán: guerra de crueldades equivalentes, posguerra de autoritarismo a cambio de desarrollo… en fin, la historia es biplana y en ella no caben los ruidos, sean gemidos o gritos de rabia y terror. Y cada vez que un ciudadano del futuro lea esa historia objetivada o presencie esos vídeos reductores, será como si usted emergiera del horizonte conduciendo un fantasmal bulldozer negro dispuesto a cubrir con una capa más de tierra a todas sus víctimas de pensamiento, palabra, obra y omisión

Extracto de Autobiografía del General Franco, de Manuel Vázquez Montalbán

Memoria Histórica



Los frutos de la sanidad privatizada

14 10 2007

Sicko (Sick - Enfermo, Sicko - Chalado) es el último documental de Michael Moore.

Se mantiene en su linea crítica con respecto a las medidas liberales que han cuajado tanto en su país y nos muestra los rincones más oscuros de la sanidad estadounidense.

En esta ocasión no se centra en los más pobres, que no pueden permitirse ni el seguro más barato, si no en las víctimas de las aseguradoras que, pese a ser de clase media y pagar sus cuotas acaban muertos o arruinados por el ansia de beneficio de estas empresas y la pasividad del gobierno.

El ejemplo Estados Unidos debería servirnos para no repetir los mismos errores. Con la salud no se juega.

Vía ConsumeHastaMorir.




Quitándose las máscaras

9 10 2007

Durante la Transición Española muchos políticos que empezaron ejerciendo como tales durante la dictadura (aprovechando la buena mano que tenían para el peloteo y el tráfico de influencias) se pusieron la careta de demócratas. De golpe y porrazo todo el mundo pasó a hablar de la libertad de reunión, expresión, de prensa, el derecho a huelga… Y si alguien saca a relucir el pasado de algunas personas en concreto, pues se le insulta, se le habla de avivar no se qué fuegos y de abrir algunas heridas…

Y digo yo, ¿las heridas en donde están? ¿en sus conciencias?. Lo que temen no es que se provoque otra guerra civil, su problema es que el pasado tiene nombres y apellidos. Padres, abuelos e incluso políticos contemporaneos que colaboraron activamente con la dictadura.

De momento ya se están quitando las máscaras los medios de comunicación. Pedro J. Ramirez, director de “El Mundo”, pese a ser tan progresista para algunas cosas considera que “[el franquismo] fue imprescindible porque se trataba de sobrevivir ante lo que se había convertido en una maquinaria totalitaria que podía tener su legitimidad en su origen en las urnas pero que la había perdido por la forma en la que ejerció el poder” (fuente)

Ojo también a la caña que dan a Juan Costa, director del programa electoral del PP por declaraciones tan terribles y fuera de lugar como “no hay ningún partido político democrático que no condene los alzamientos contra órdenes o gobiernos legítimos, que no condene las dictaduras y la violencia ejercida desde el Estado“.
Se le recrimina en la noticia porque “asume el consenso de la historiografía progresista que identifica II República y legitimidad, y sitúa el bando nacional fuera de todo contexto para condenarlo sin ambages.

Por mucho que los “historiadores no progresistas” se empeñen en falsear la verdad lo cierto es que una series de militares dieron un golpe de estado contra un gobierno democrático legalmente constituido por las urnas. En lugar de restablecer el orden como era su deber, en vez de defender la legalidad vigente y proteger al gobierno hasta las siguientes elecciones nos metieron en una guerra terrible durante años y luego impusieron como jefe de estado a un general.

¿Trajo la dictadura estabilidad y una cierta prosperidad económica?. Por supuesto, toda la estabilidad que puede tener un país arrasado por la guerra, donde se detiene y fusila al que discrepa y la prosperidad que trajo la intervención del mercado y la obra pública.

La Transición no fue ni mucho menos un punto y final, nadie queda libre de pecado. Ya ganaron la guerra contra la “Anti-España”, ahora de lo que se trata es de ganarla contra la historia. Primero con el silencio, luego con la mentira.




Sobre referéndums e intocables

5 10 2007

Ibarretxe comienza a ganarse el sueldo. Con las elecciones a la vuelta de la esquina no se le ocurre otra cosa mejor que convocar un referéndum. Que los vascos decidan, dice, pero que decidan con una pistola en el espinazo, no vaya a ser que le fastidien el chiringuito.

Eso es al menos lo que piensan los contrarios a la consulta: Ibarretxe se equivoca de siglo y lo sitúan precisamente en el medievo. Ya se sabe, las consultas populares y la democracia participativa son los dos pilares básicos de el feudalismo.

Como uno no se harta nunca de escuchar gilipolleces, últimamente sigo bastante la COPE para ver cómo se las arreglan para defender al rey con el tema del foticidio real. He podido observar dos posturas:

- “El Rey, junto con la bandera y la constitución es España”.
Pobre país cuya unión se basa en una persona, un trapito y un papel (bastante húmedo por cierto)

- “La figura del Rey y la institución monárquica son democráticas y cuentan con todo nuestro respaldo ya que se aprobaron por referéndum en 1978″.
Y se quedan tan panchos, ala. Pues yo sostengo lo contrario por las siguientes razones:

1-. Para empezar no se por qué yo, que no voté esa constitución tengo que pagar con mis impuestos palacios y canapés a la “Borbón Family sin tener siquiera la posibilidad de cambiarlos.

2-. El referéndum de 1978 no decidió si había monarquía o no, ésta ya nos había sido impuesta por el dictador Franco y estaba integrada en el paquete de la democracia. Como el extra inútil que nos cuelan en el coche y que nos sube el precio una pasta, no lo queremos pero “viene de fábrica”.

3-. He citado el referéndum del País Vasco con una razón. Y es que es curioso que lo consideren ilegítimo pese a ser no vinculante mientras que le dan un crédito desmedido al del 78. Uno es impensable porque 40 pistoleros andan por ahí acojonando al personal y el otro es totalmente válido aunque se realizó en una dictadura en funciones, entre vientos de guerra, pistoleros, peleas entre grupos de ultras y locutores de radio poniendo voz de miedo ante la posibilidad del no. Razón tenían, pocos años después hubo hasta un intento de golpe de estado.. ¿Y si la mayoría hubiera votado no?

La sociedad española es ya lo suficientemente madura y estable para afrontar un debate de este tipo. Por desgracia algunos se empeñan no ya en dar válido el resultado del 78, si no en que este es incuestionable actualmente y en el futuro, y el que lo ponga en duda es censurado y amonestado.


Actualización:
Y yo voy y me lo pierdo